Gran Maestra asiste a Ceremonia de Asunción de la Primera Mujer Rectora de la Universidad de Concepción

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La Gran Maestra de la Gran Logia Femenina de Chile (GLFCH) Andrea Villalobos Silva y el Gran Maestro de la Gran Logia de Chile (GLCH) Sebastian Jans Pérez, juntos a representantes de las masonerías masculina y femenina, participaron como invitados de la ceremonia con que la Universidad de Concepción (UdeC) celebró 107 años de vida, oportunidad en que asumió la primera primera rectora de la historia, la doctora Jacqueline Sepúlveda Carreño.

La ceremonia se realizó en el Teatro de la Universidad repleto: directivos, académicos, trabajadores, alumnos, autoridades de gobierno y actores sociales de la Región del Biobío.

En la oportunidad, la nueva máxima autoridad de la UdeC señaló que asume el cargo con “profunda gratitud, responsabilidad y esperanza”, recordando que hace 107 años la comunidad movilizada tomó la valiente decisión de fundar esta casa de estudios “con la convicción de que el sur de Chile tenía el derecho irrenunciable a pensar en su propio destino, generar conocimiento del más alto nivel y formar sus propias generaciones de profesionales y ciudadanos”.

Se trata de “un acto de soberanía intelectual que hoy en pleno 2026 nos corresponde honrar y expandir, mirando al mismo tiempo hacia el pasado y hacia el futuro”, dijo agregando que “el primer legado que recibe como rectora es el de abrir caminos y no administrar inercia”, haciendo un llamado defender la autonomía universitaria, el pluralismo, el librepensamiento y la visión humanista para buscar la Verdad.

Para qué sirve la universidad
Otro de los acápites del discurso se refirió a la reflexión sobre el rol público de la UdeC y el cuestionamiento sobre “para qué sirve la universidad”. Al respecto manifestó que el crecimiento económico, la formación de capital humano avanzado y la innovación son razones valederas, pero no suficientes. Si reducimos la existencia de la universidad únicamente a esa dimensión corremos el riesgo de convertirla en un proveedor más de servicios, perdiéndose su esencia, “dejando de existir como espacio de vida intelectual, crítica, y creativa para convertirse únicamente en una plataforma de capacitación. Perderíamos ante todo el lugar donde se generan preguntas que nadie más está obligado a formular, sobre el sentido de nuestra vida en común, sobre los límites éticos de la tecnología, sobre la justicia o la memoria colectiva. Estas preguntas no son populares, pero determinan la calidad de nuestra convivencia en el largo plazo, asegurando que la sociedad no se vuelva intelectualmente vulnerable en tiempos de simplificación, soluciones rápidas y populistas a problemas complejo y de fuertes corrientes ideológicas”.

En su discurso la rectora Sepúlveda también se dio el espacio para rendir un homenaje a las mujeres que han trabajado por la igualdad de derechos en el país, relevando las brechas de género que aún subsisten en la sociedad.

Departamento de Comunicaciones GLFCH.