CONVERSATORIO SOBRE EQUIDAD LABORAL Y DERECHOS REPRODUCTIVOS

Con exposiciones a cargo de expertas en materia de género, la actividad se transmitió vía streaming, lo que permitió que fuera vista en Punta Arenas, Puerto Montt, Frutillar, Viña de Mar, Valparaíso, Santiago y hasta en Nueva York.

 

El jueves 6 de septiembre pasado se realizó el Segundo Conversatorio sobre temas de género organizado por la Gran Logia Femenina de Chile (GLFCH) en nuestra casa de Tegualda 1881 en Santiago.

Participaron como expositoras Pamela Campos Ponce, abogada de Sernam V Región, y la Matrona  Javiera Carrera Peña. Los temas en discusión fueron la equidad laboral y los derechos sexuales y reproductivos, dos de las materias que surgieron como preocupaciones a abordar por nuestra institución en las encuestas aplicadas con motivo del Primer Conversatorio realizado el 18 de junio de este año.

La abogada Campos habló de la diferencia entre sexo y género, señalando que el segundo es producto de la cultura, que por años ha establecido que lo femenino tiene menos valor que lo masculino. “Lo importante es se puede aprender y desaprender y, por ello es importante la equidad como un camino para avanzar hacia la igualdad”. Agregó que las mayores brechas que se deben salvar están en el mundo laboral, donde las cifras del INE muestran que las mujeres ganan un 33% menos que los hombres; así como en materias de acceso al poder (político, económico y de todo tipo), violencia, el no poder decidir respecto de sus cuerpos y corresponsabilidad parental y social.

 

Por su parte Javiera Carrera mostró una cronología sobre los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres, recordando que en 1931 se estableció el aborto terapéutico en Chile, norma que fue derogada en 1989 y que recién fue nuevamente aprobada en 2017 por el Parlamento como Aborto en Tres Causales. No obstante, señaló que, a un año de su dictación, la Ley todavía no se constituye en un derecho universal pues de los 69 hospitales habilitados para realizar estos procedimientos, en la mitad de ellos los profesionales a cargo han declarado objeción de conciencia.

 

RESULTADOS ENCUESTA

Por su parte, la encargada de Comunicaciones de la GLFCH, Paulette Faure, dio a conocer los principales resultados de dos encuestas aplicadas en el marco del primer conversatorio –respondidas por más de 250 masonas de todo el país– donde la opinión mayoritaria fue que la Masonería Femenina debe salir al mundo público con un planteamiento respecto de los temas de género y que las mujeres masonas debemos trabajar por cambiar los aspectos culturales que limitan la equidad de género y que mantienen la naturalización de las conductas patriarcales, relevándose los siguientes aspectos:

  1. Igualdad laboral (igual acceso a roles de liderazgo en los sectores público y privado, brecha salarial, leyes de cuotas para ciertos ámbitos)
  2. Trabajar por erradicar la violencia de género (intrafamiliar, contra las mujeres en general, contra el acoso)
  3. Educación sin estereotipos de género e inclusiva (en los colegios, universidades y en la casa)
  4. Mayor equidad en temas de cuidado (en los niveles público y en la familia)
  5. Derechos sexuales y reproductivos
  6. Que se reconozca a las mujeres masonas como actores sociales y ahondar en una perspectiva de género desde la Masonería Femenina. 

 

Tras las intervenciones hicieron uso de la palabra más de veinte participantes quienes coincidieron en la importancia de la educación como camino para avanzar en el cambio cultural en pos de una mayor igualdad de género.

 

Un punto de debate entre las asistentes al conversatorio fue la opinión sobre los derechos sexuales y reproductivos que arrojó la encuesta, con criterios a favor y en contra en porcentajes similares en materia de aborto libre. Quienes tomaron la palabra indicaron que, en nuestra condición de libre pensadoras, la defensa de la vida debe incluir hacerse cargo de los niños no solo hasta el nacimiento, sino hasta la vida adulta, con amor, cariño y educación cuando son niños y adolescentes.

 

Otro punto que surgió fue la feminización de la pobreza que se vislumbra como un fenómeno creciente dadas las bajas pensiones que reciben las mujeres producto del mercado laboral actual y de otros aspectos que redundan en que las mujeres no coticen para la vejez como el cuidado de los hijos, mayores y enfermos, lo que las margina del trabajo asalariado; así como los menores sueldos y menor acceso a cargos mejor remunerados en el caso de quienes trabajan.

 

Por último se abogó por el uso de herramientas que nos entrega la Masonería para avanzar en la discusión para una  mayor equidad de género, como tolerancia, respeto, capacidad de escuchar al otro, trabajo arduo, perseverancia y fraternidad.