
“La humanidad debe ponerse en pie de guerra en defensa de sí misma. En esta tarea gigantesca nadie puede quedarse con los brazos cruzados…”
Juan Domingo Perón
Reflexionar sobre la responsabilidad colectiva de cuidar los ecosistemas que sostienen la vida en el planeta es lo que se propone el Día Mundial de la Naturaleza que se conmemora cada 18 de octubre.
En Chile, esta efeméride constituye una oportunidad para reforzar el compromiso con la conservación de la biodiversidad del país y diversas instituciones públicas la aprovechan para destacar la importancia de contar con información ambiental accesible y de fortalecer las acciones de protección en el territorio nacional.
En su «Mensaje Ambiental a los Pueblos y Gobiernos del Mundo» (1), de 1972, Juan Domingo Perón, desde su exilio en Madrid, recuerda que dañar la naturaleza es poner en riesgo nuestra propia vida. Cuestiona el consumo sin medida, el desperdicio de recursos y un progreso que celebra la tecnología mientras deja necesidades humanas sin resolver. Propone cambiar nuestra manera de producir y consumir, con justicia social y responsabilidad en el cuidado de los recursos, e invita a pueblos y gobiernos a trabajar juntos, más allá de sus diferencias.
Aunque el concepto moderno de desarrollo sustentable aún no se había consolidado, su mensaje ya recogía varios de sus principios: reconocer los límites de la naturaleza y cuidar las condiciones que permiten vivir a las generaciones presentes y futuras. Fue un llamado a la responsabilidad compartida, formulado quince años antes del Informe Brundtland, cuando el debate ambiental estaba en marcha.
Este mensaje constituyó una advertencia temprana sobre la crisis ecológica global y se reconoce como un antecedente para la instauración del Día Mundial de la Protección de la Naturaleza, a celebrar cada 18 de octubre. Su reflexión nos invita a preguntarnos ¿qué estamos haciendo para cuidar la naturaleza?, ¿cómo convertimos nuestra preocupación en acciones?
Desde una mirada masónica, la respuesta a estas interrogantes está evidentemente en los principios fundamentales de la Orden. Igualdad, cuando se busca que todas las personas vivan dignamente en un ambiente sano; libertad, cuando las decisiones se adoptan con responsabilidad y consecuencia que ellas tendrán y fraternidad, cuando el cuidado del mundo que compartimos no es solo para sus habitantes actuales sino también para quienes vendrán. Sobre esas bases surge una oportunidad: revisar nuestros hábitos, reducir el consumo innecesario y participar en acciones que contribuyan al bien común.
En la Gran Logia Femenina de Chile existe el programa Restauración Ecológica de un Bosque Nativo que se desarrolla desde 2024 en un sector de la comuna de Curarrehue, en la Región de La Araucanía. A la fecha, se han plantado más de 3.200 árboles en un esfuerzo que pretende contribuir a la recuperación del bosque y su biodiversidad y a mitigar los efectos del cambio climático.
Alejandra Carevic S., Logia Ailyn N°18 de Puerto Montt.
Departamento de Sustentabilidad y Medio Ambiente GLFCH.
Referencias:
(1) Perón, Juan Domingo (1972). «Mensaje Ambiental a los Pueblos y Gobiernos del Mundo». https://materiales.untrefvirtual.edu.ar/documentos_extras/01118/doc/biblioteca/Peron_1972.pdf


