«Las masonas requerimos momentos y espacios distintos»

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Entrevista a la Gran Maestra Soledad Torres Castro en el diario El Mercurio, 17 de septiembre 2023, cuerpo D, página 2.

-Es cirujana de la Universidad de Chile ¿Le tocó vivir el Golpe cuando estaba empezando? ¿Cómo lo vivió?
-Efectivamente, ingresé a la Escuela de Medicina de la Universidad de Chile en marzo de 1973. Luego del 11 de septiembre estuvimos alrededor de dos meses sin clases. Algunos nunca más volvieron y después de un tiempo supimos que estaban en el exilio.

Siendo de familia de médicos, ¿pensó en estudiar otra cosa que no fuera medicina?
-Lo cierto es que, especialmente mi padre, sembró en mí la idea desde muy pequeña; nunca pensé en estudiar otra carrera. Él era muy exigente y yo quería responder a sus expectativas. Soy la hija mayor de tres hermanos y, como tal, hija del rigor.

Cuente la firme, ¿Cuánto ha dedicado de su tiempos a la conciencia por el cáncer de mamas?
He dedicado parte importante de mi carrera a crear conciencia sobre la enfermedad… creo que en estos años hemos avanzado en educación.

¿Se parece en algo liderar a un equipo de cirujanos y a la Gran Logia?
En parte sí, la clave es el trabajo en equipo. Para elaborar protocolos de tratamientos para organizar cursos y congresos, se debe conversar con muchos profesionales, intercambiar opiniones y llegar a acuerdos.

Estudió en un colegio solo de mujeres ¿Era líder ahí también? ¿Cómo la marcó?
Sí estudié en un colegio de monjas gringas que eran progresistas. Guardo muy buenos recuerdos del colegio, fui presidenta del centro de alumnas y capitana del equipo de básquetbol; lo pasé bien, tuve muy buenas profes y aprendí a hablar inglés, El colegio me marcó, en el sentido de que entregaba valores fundamentales y permitía el libre pensamiento.

Dicen que su 1.80 de estatura ha sido una ventaja ¿Por qué?
-Bueno, ventaja y desventaja; cuando adolescente se la más alta igual era problemático, era difícil encontrar ropa y zapatos en la Universidad era del porte de mis compañeros… hoy asumo la altura como una ventaja.

-Pedro Aguirre Cerda es un referente para los masones ¿Cuál es la referente mujer de la Logia?
Nuestra lideresas son nuestras fundadoras -muchas de ellas aún están activas- que se atrevieron a incursionar en un terreno vedado para las mujeres. esta institución es muy nueva en el resto de Latinoamérica.

«Gobernar es Educar», decía Pedro Aguirre Cerda ¿Recomendaría esa frase a la política de hoy?
-Absolutamente, Educación gratuita y laica es el mejor camino para avanzar en igualdad. También para crear conciencia respecto de valores como el respeto, la tolerancia y la capacitad de escucharse unos a otros.

Se ve a la Logia como una institución tradicional ¿Cómo combina eso con el feminismo? ¿Son feministas las masonas?
La GLFCH no se define como feminista porque acoge a mujeres de distintos pensamientos, pero sin duda que los temas de preocupación de las mujeres le son propios, especialmente por las desigualdades evidentes que experimenta hoy la mujer en la sociedad.

¿Por qué hay espacios separados para hombres y mujeres?
-Somos hijas de nuestro tiempo. Al menos por ahora las masonas requerimos momentos y espacios distintos. En una sociedad patriarcal como es todavía la nuestra, las mujeres necesitamos espacios propios donde reflexionar con sororidad, protegiéndonos las unas a las otras como Hermana que marchan tras los mismo ideales de crecimiento individual y de una sociedad mejor.

Mucha gente le debe preguntar por los «secretos» masones ¿Qué se responde en estos casos?
-Los masones y masonas aspiramos al crecimiento e intelectual y espiritual; es un camino que se recorre con otros, pero que finalmente depende de cada persona. No es nada más que eso.

-Entiendo que el interés en la Logia ha aumentado ¿Qué buscan las chilenas en la masonería?
-A medida que nuestra institución se va haciendo más conocida, vamos percibiendo mayor interés de las mujeres en formar parte de esta. La Iniciación implica un compromiso muy particular, en orden a dedicar toda la voluntad y los esfuerzos necesarios para lograr un cambio, una transmutación de la personalidad para transformarse en la mejor versión de sí misma, o al menos aspirar a ello, con el intelecto y toda la fuerza del corazón.