Empatía, respeto, tolerancia y diálogo son claves para ejercer liderazgos que generan transformaciones. De esta forma, las mujeres han ido ganando espacio en la construcción de una sociedad mejor.
Visualizarse en un espacio, fortalecer las redes y observar referentes son elementos que pueden ayudar a las mujeres a forjar un liderazgo que impulse las transformaciones en un mundo en constante cambio.
Asimismo, aunque no es un rasgo exclusivo del mundo femenino, otra variable clave para liderar, según Constanza Fernández, especialista en liderazgo y docente de la Universidad Diego Portales, es la empatía.
“Las mujeres, en general, somos más empáticas. Pero la resiliencia es otra cualidad que nos ayuda a ponernos de pie a pesar de las dificultades y a empatizar con otros”, sostiene.
COMPROMISO CON EL PROPÓSITO
Nicole Verdugo, presidenta del Women Economic Forum (WEF) Chile, está convencida de que el liderazgo femenino es transformador, porque se construye desde el propósito. “Yo trabajo en propósitos públicos, donde las causas son más importantes que los egos. Por eso creo que las mujeres estamos preparadas para liderar equipos que buscan causas superiores, que transforman y que trascienden más allá del ámbito personal. Ese compromiso con el propósito nos ha unido siempre”, dice la presidenta de WEF Chile.
LA IMPORTANCIA DE LOS BUENOS EQUIPOS
Como líder de la Gran Logia Femenina de Chile, su Gran Maestra Soledad Torres considera que el trabajo en equipo y la formación de liderazgos con un propósito son claves para construir una sociedad más justa. “Para desarrollar ese liderazgo es fundamental el compromiso, la empatía y la transparencia. Desde ese punto de vista, la mujer está en una posición privilegiada, porque su forma de ver la vida es más colectiva, más comprometida y más transparente posible. No solo porque somos capaces de mirar los problemas desde otras perspectivas, sino también porque estamos dispuestas a escuchar y a trabajar colaborativamente para llegar a acuerdos”, señala la Gran Maestra.
Finalmente, Soledad Torres considera fundamental para lograr buenos resultados —como la creación del Departamento de Género de la Gran Logia Femenina de Chile— ser capaz de escuchar con atención, de recoger las buenas ideas e invertir mucho tiempo en el diálogo para lograr acuerdos.
ESCUCHA ACTIVA
La presidenta del Círculo de Mujeres de la CChC Araucanía y secretaria académica de la Facultad de Arquitectura, Construcción y Medioambiente de la Universidad Autónoma de Chile, Daniela Quintana, tiene la convicción de que las transformaciones reales comienzan en los espacios donde dialogan la academia, la industria y las comunidades.
“Desde mi rol como secretaria académica, promover un liderazgo colaborativo basado en la escucha activa es fundamental, lo que en la formación profesional incorpora miradas inclusivas y de corresponsabilidad en los procesos”, dice la académica. Cree en el liderazgo desde los estilos de dirección efectivos, fomentando el aprendizaje y el desarrollo de las personas.
“Mi liderazgo se sustenta en la escucha activa, la empatía y la visión. En el caso del desarrollo de Chile es conservador, se necesita de más mujeres líderes en los distintos espacios, desde las universidades hasta los rubros del ámbito académico y de la construcción”, comenta Daniela Quintana.
Igualmente, la ingeniera cree que se deben impulsar más mujeres iniciativas que transformen a las empresas, las comunidades y la industria más sostenible, basada en procesos coherentes con el desarrollo del país.
“Mi liderazgo se sustenta en la escucha activa, la empatía y la visión. En el caso del desarrollo de Chile es conservador, se necesita de más mujeres líderes en los distintos espacios, desde las universidades hasta los rubros del ámbito académico y de la construcción”, concluye.
Por Diario El Mercurio.


