Cada alimento cuenta: el desafío de reducir el desperdicio de alimentos

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Cada 29 de septiembre se conmemora el Día Internacional de Concientización sobre la Pérdida y el Desperdicio de Alimentos, una fecha clave instaurada por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) para visibilizar y generar conciencia global sobre el impacto crítico que este problema genera en la seguridad alimentaria, la economía y el medio ambiente.

A nivel mundial, las estadísticas siguen siendo alarmantes: un porcentaje significativo de los alimentos producidos se pierde antes de llegar a los comercios o termina desperdiciado en hogares, servicios de alimentación y tiendas minoristas.

La realidad nacional no es ajena a esta tendencia. Diversos estudios y diagnósticos impulsados por entidades como ACHIPIA (Agencia Chilena para la Calidad e Inocuidad Alimentaria) demuestran que frutas, verduras y pan son los productos que más se descartan en los hogares del país. De hecho, se estima que una gran proporción de los residuos alimentarios que llegan a la basura provienen directamente de las compras y prácticas cotidianas en las casas.

¿Qué se está haciendo en Chile al respecto?

Nuestro país ha asumido un rol activo en la materia a través de diversas iniciativas intersectoriales y gubernamentales:

Estrategia Nacional de Pérdidas y Desperdicios de Alimentos: existen directrices enfocadas en fomentar hábitos de compra y consumo más responsables, optimizar las cadenas de suministro y promover la economía circular.

Educación y concientización: desde instituciones educativas y técnicas hasta organizaciones comunitarias, promueven la formación en inocuidad alimentaria, el manejo adecuado de inventarios en la cocina y la valorización de los subproductos.

Innovación y redes de rescate de alimentos: diversas organizaciones sin fines de lucro en Chile operan como bancos de alimentos, articulando esfuerzos con ferias libres, supermercados y la industria agrícola para rescatar aquellos productos aptos para el consumo humano que de otro modo se desecharían.

Recomendaciones para combatir el desperdicio en el hogar

Como ciudadanas, el cambio de hábitos a escala individual es fundamental para mitigar este impacto. Aquí te compartimos algunas recomendaciones prácticas:

Planifica tus compras: elabora un menú semanal y revisa qué alimentos ya tienes en el refrigerador o despensa antes de ir a la feria o al supermercado.

Almacenamiento correcto: aprender a conservar adecuadamente frutas y verduras para prolongar su vida útil, considerando factores como la liberación de etileno.

Aprovechamiento integral: utiliza tallos, hojas y porciones sobrantes en caldos, sofritos o preparaciones creativas. Por ejemplo, transformar el pan duro en tostadas, migas o budines.

Conciencia y educación: comparte estos conocimientos con tu entorno familiar, laboral y comunitario para visibilizar que cada alimento rescatado es un paso hacia la sostenibilidad.

Uso de aplicaciones de rescate: accede a las plataformas disponibles en Chile que conectan negocios con excedentes de comida de excedente de calidad y en buen estado, y los ofrecen a precios reducidos cuando se acerca su fecha de vencimiento. Estas iniciativas evitan el descarte de alimentos aptos para el consumo y contribuyen a disminuir el impacto ambiental asociado al desperdicio. 

Nuestro deber ético ante esta realidad nos convoca a impulsar redes de rescate de alimentos, promover la educación en prácticas de consumo sustentable de frutas, verduras y otros alimentos, desarrollar actividades concretas de economía circular y a fortalecer el trabajo de los bancos de alimentos.

Magaly Villaseca Díaz, Logia Armonía N°14 de Viña del Mar.
Departamento de Sustentabilidad y Medio Ambiente GLFCH.