Día Internacional de la Mujer

Palabras de la Gran Maestra en el Día Internacional de la Mujer

El 8 de marzo es una fecha relevante que conmemoramos muchas mujeres alrededor del mundo. Sin embargo, más que un día para “celebrar” o ser reconocidas por los varones, se constituye en una fecha que nos recuerda que tenemos que seguir luchando por nuestros derechos, espacios y, sobre todo, por reivindicar nuestro papel y valor en la sociedad, para construir un mundo más justo y menos desigual. Porque, aunque algunas cosas han cambiado para algunas de nosotras, todavía tenemos muchas tareas pendientes. Lo más grave: la hostilidad y violencia machista que debemos enfrentar día a día en los espacios privados y públicos, sumado a la descalificación que recibimos a través de los medios de comunicación y la publicidad mediante la objetivación de nuestros cuerpos y el de nuestros hijos e hijas.

En esta fecha recordemos que casi un 70% de las mujeres de todo el mundo reporta haber sufrido una experiencia física o sexual violenta durante su vida. Todavía, más de 60 millones de niñas alrededor del mundo son convertidas en “novias” o se casan antes de los 18 años. Globalmente, más de 603 millones de mujeres viven en países donde la violencia contra ellas no se considera como un delito. Las mujeres y las niñas componen el 80% de las 800.000 personas que cada año son víctimas de trata, el 70% de ellas, con fines de explotación sexual (ONU Mujeres, 2013).

Pero también debemos luchar por nuestro derecho a educarnos y a disminuir la disparidad por género presentes en los espacios educativos. Necesitamos recuperar el control de nuestros cuerpos y la autonomía para decidir la construcción de nuestro futuro, por ganar mayores espacios de participación y, sobretodo, porque se reconozca nuestra capacidad de liderazgo y derecho a representar a nuestras comunidades en cargos públicos.

No nos olvidemos las recientes denuncias que dan cuenta de la desigualdad presente en la educación chilena y que se evidencia en el acceso a la misma, así como en la construcción de instrumentos y pruebas –sesgadas- como la PSU y otras (Educación2020, 2016). En términos de la participación social, esta inequidad también resulta patente si consideramos el bajo número de mujeres representantes en política, en cargos públicos y de poder. Y más aún, si revisamos las estadísticas relacionadas con la remuneración y el nivel de formación en un mismo contexto de trabajo (Comunidad Mujer, 2015); no cabe dudad que todavía hay mucho trabajo que hacer.

Han pasado muchos años desde que venimos denunciando agresiones, abuso y desigualdad. En este contexto, muchas de las exigencias que han hechos nuestras antecesoras siguen sin cumplirse. Llamamos a hacernos cargo de esta herencia y a denunciar que muchas de las desigualdades de antaño siguen aún presentes. Este 8 de marzo, conmemoremos estas luchas históricas y sobretodo, sigamos manifestando que podemos construir un mundo mejor, un mundo menos violento para todos y todas, más libre, igualitario y fraterno, donde hombres y mujeres, niños y niñas, podamos gozar de las bondades de la naturaleza y lograr espacios equitativos/justos a nivel de participación social. Aportemos a la construcción de un espacio político para trabajar y recorrer juntas, en el que podamos reconocer nuestro poder, valor y aporte, donde la solidaridad sea el denominador común de las relaciones y el cuidado y preocupación por la naturaleza y nuestro planeta, sea nuestro horizonte.

La Gran Logia Femenina de Chile, saluda en este día a todas las mujeres masonas esparcidas por la faz de la tierra y como masonas expresamos el profundo compromiso en estas luchas, pues hemos tenido la experiencia de lidiar por un espacio para nuestro desarrollo espiritual al forma nuestra Institución con grandes esfuerzos. Es por ello, que tenemos el deber de ser líderes en todas las acciones que conduzcan a promover el reconocimiento de los derechos a la dignidad y al trato igualitario que merecemos la mujeres tanto en nuestro entorno familiar, laboral o social, para contribuir a la formación de una sociedad justa e igualitaria en concordancia con nuestros Principios de Libertad, Igualdad y Fraternidad.
Carmen Mardones Hauser
Gran Maestra
Gran Logia Femenina de Chile.