La astrónoma Teresa Paneque Carreño, investigadora formada en la Universidad de Chile, doctora por la Universidad de Leiden y actualmente parte de la University of Michigan, se ha destacado tanto por su trabajo científico en formación planetaria como por su activa presencia en la divulgación pública.
En 2025, su trayectoria recibió un importante impulso al obtener el reconocido Eric and Wendy Schmidt Awards for Excellence in Science Communication 2025, algo asi como el “Oscar” de la comunicación científica, uno de los premios más prestigiosos en el área. A ello se suma su rol diplomático como primera mujer chilena designada embajadora nacional de UNICEF Chile.
Este camino, que combina excelencia académica e impacto social, la ha llevado a un nuevo hito: el 1 de abril de 2026, la NASA la convocó a presenciar el despegue de la misión Artemis II en el Centro Espacial Kennedy -Florida, Estados Unidos- invitación que reconoce su aporte al conocimiento y a la promoción pública de la ciencia. La relevancia del evento consiste en que tras medio siglo de ausencia, la cápsula Orion llevará a cuatro astronautas a orbitar la Luna, probando los sistemas de soporte vital que permitirán a nuestra especie habitar otros mundos.
Que una científica chilena se sitúe en la primera línea de esta odisea, tras un movimiento digital que logró alinear su agenda con la historia, simboliza una sutil descentralización del asombro, y mientras el sistema de lanzamiento espacial desafía la gravedad, la presencia de Teresa nos devuelve la dimensión orgánica de la exploración, recordando que el conocimiento es, en última instancia, nuestra única forma de consuelo ante la vastedad.
No es extraño pensar en que lo que se eleva sobre la plataforma de lanzamiento, es la persistente esperanza de una humanidad que insiste en buscarse entre las estrellas.
Belén A. Bascuñán Berríos, Logia Mediodía N°49 de Santiago.





