Autocuidado en la lucha contra el cáncer de mama

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El cáncer de mama es la primera causa de muerte oncológica entre las mujeres chilenas y más de cinco mil casos son diagnosticados cada año. La detección precoz es esencial para mejorar el pronóstico y la supervivencia de una enfermedad que también es la primera causa de muerte en la población femenina mundial.

Cada 19 de octubre se conmemora el Día Internacional de la lucha contra el cáncer de mama. El propósito es generar conciencia de que un diagnóstico oportuno hace la diferencia entre la vida y la muerte.

Octubre también es conocido como el «Mes Rosa» porque se usa una cinta de color de ese color para manifestar el apoyo a las personas que lo padecen y sobre todo a la lucha contra esta enfermedad que, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), estima que cada año en las Américas más de 462 mil mujeres son diagnosticadas con cáncer de mama y casi 100 mil mueren a causa de esta enfermedad. Es importante hacer notar que no sólo las mujeres sufren esta enfermedad, también hombres que en menor número pueden ser afectados por el cáncer de mamas; se estima que de cada 100 mujeres hay un hombre que lo padece.

Es recomendable que todas las mujeres a partir de los 20 años comiencen a practicar la auto palpación de mamas de forma regular. Aunque no siempre es detectable con esta técnica, es importante comenzar, conocerse y detectar cualquier cambio que nos dé una alarma para hacernos un examen más específico y poder tratarla de forma precoz. Este acto de cuidado hacia una misma es, en sí mismo, una forma de amor propio y de sororidad, pues al cuidarnos también inspiramos a otras mujeres a hacerlo.

En Chile, desde 2023 contamos con la Ley N°21.551, que permite a mujeres de entre 50 y 69 años de edad acceder a mamografías sin orden médica y de forma gratuita tanto en el sector público como en el privado. Con esta medida se busca aumentar la cobertura de las mamografías y, con ello, la detección temprana para un mejor manejo de la enfermedad.

Este mes y, sobre todo, este día nos da la posibilidad de reflexionar sobre la importancia del autocuidado. La detección temprana puede significar un aliado para la lucha y la sobrevivencia; es un mensaje de esperanza para las mujeres que lo están padeciendo y sus familias. Para nosotras, es el momento de hacer conciencia de que, si bien la enfermedad en algunos casos no podremos evitarla, está en nuestras manos detectarla a tiempo. Es un mes que debemos aprovechar no sólo para lucir un lazo rosado en nuestro pecho, sino también para incentivar a mujeres que, por falta de tiempo o miedo —quizás ese mismo miedo que a veces nos inmoviliza frente a un examen médico- no acuden a hacerse la revisión. Enfrentar ese temor también es un acto de valentía y de confianza en la vida.

Tenemos un compromiso, no sólo con nosotras mismas, sino también con las mujeres cercanas que puedan estar atravesando por momentos complejos y que necesitan nuestro apoyo. La empatía y la compañía son fuerzas invisibles que fortalecen el espíritu y alivian el miedo.

Desde la mirada femenina y masónica, este día nos recuerda que el cuerpo también es un templo que debemos cuidar y conocer, y que cada acto de prevención es una forma de encender una nueva luz en nuestro propio camino, en donde el autocuidado nos impulsa a reconocer nuestras fragilidades y transformarlas en fortaleza. Que el lazo rosa que portamos no sea solo un símbolo, sino un compromiso real con la vida, con la esperanza y con la sororidad que nos une en la lucha y en el amor.

Escrito por Verónica Díaz Ramos. Departamento de Género GLFCH.