25 de Noviembre, Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres

Para la Masonería Femenina ningún tema que diga relación con derechos humanos conculcados, especialmente si se trata de la violencia contra la mujer, le resulta ajeno. En esta fecha tan significativa en que se conmemora el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres,la Gran Logia Femenina de Chile (GLFCH) considera su deber exponer públicamente su decisión de intensificar su trabajo orientado a visibilizar las temáticas relacionadas con la brecha de género, en particular la que se refiere a la violencia que sufren millones de mujeres en el mundo en los ámbitos familiar, laboral y ciudadano.

 

“No es hora de callar”, “somos más”, “hermana yo te creo”, “no estás sola”, “escúchame también”, son algunos de los hashtag que desde las organizaciones de mujeres que están en contra de la violencia machista circulan por los diferentes medios de comunicación en fechas cercanas a una nueva conmemoración del #25N. Con ellos se busca prevenir con el fin de lograr erradicar la violencia que ejercen los varones contra las mujeres, adolescentes y niñas. Una violencia que se ampara en las desiguales de género sustentadas en el patriarcado y las actitudes misóginas que buscan desde el control y la subordinación anular el derecho a vivir en libertad de las mujeres.

VIOLENCIA ESTRUCTURAL DE LOS ESTADOS

Un 25 de noviembre de 1960, bajo el régimen dictatorial del General Trujillo en República Dominicana fueron torturadas y asesinadas las hermanas Patricia, Minerva y María Teresa Mirabal, opositoras a la dictadura, luchadoras sociales y activistas políticas por la democracia en su país.

 

Este crimen tuvo una repercusión a nivel internacional, la violencia hacia las mujeres ya no es vista sólo en la vida privada de las parejas, sino en que se instala como una violencia estructural de los estados y muy presente durante las guerras. Paralelamente, a estos asesinatos los grupos y organizaciones feministas seguían exigiendo una vida sin violencia y respeto por los derechos humanos de las mujeres.

En el año 1981 se realiza en Colombia, Bogotá el “Primer Encuentro Feminista Latinoamericano y del Caribe”. El trabajo realizado concluyó con la declaración del 25 de noviembre como el Día Internacional de la Lucha en favor de la No Violencia contra las Mujeres. Esta fecha fue expandiéndose con los años por el continente, difundiendo y denunciando las múltiples violaciones que oprimen y restringen la igualdad de oportunidades y trato hacia las mujeres.

No fue hasta el año 1999 y por medio de una resolución que las Naciones Unidas declaró el “Día Internacional de la No Violencia hacia las Mujeres”, con lo cual la comunidad internacional se comprometía a combatir y eliminar cualquier tipo de violencia ejercida contra este género.

 

UNA DE CADA TRES MUJERES ES VÍCTIMA DE VIOLENCIA DE GÉNERO

En la actualidad la violencia hacia las mujeres se produce en todos los países del mundo: en el hogar, en los trabajos, en internet, en las calles. Según cifras entregadas por la ONU una de cada tres mujeres es víctima de violencia de género en alguna etapa de su vida.
En nuestro país, el año 2017 cerró con un registro de 43 femicidios. En lo que llevamos de año en el país 47 mujeres han sido asesinas y se registran 102 femicidios frustrados. Estos crímenes han sido realizados por sus maridos, convivientes, parejas, pololos, hijos, cuñados o ex parejas. Se reconoce que la responsabilidad la tiene la cultura patriarcal y androcéntrica en la que se nos educa y que además sigue estando presente en las estructuras sociales y gubernamentales, sin distinción del gobierno de turno que dirija el país.

Esta cifra de asesinatos y todas las formas de violencia nos debe llamar a reflexionar por qué en pleno siglo XXI las mujeres seguimos siendo devaluadas, maltratadas, abusadas y víctima de femicidios. Es necesario también hacer mención a los casos de las niñas Sophie y Ámbar, menores de dos años, brutalmente abusadas y asesinadas. Una muestra más de la violencia y el abuso infantil.

 

EDUCACIÓN LAICA Y NO SEXISTA

Frente a la pregunta qué hacemos para eliminar todas las formas de violencia hacia las mujeres, además de validar una educación no sexista, laica e inclusiva, hay que reconocer y apoyar el trascendental rol y trabajo de lucha que desempeña el feminismo tanto teórico – académico como el activista. La filósofa Francesca Gargallo (2018), señala que el feminismo es la lucha de las mujeres para su buen vivir. Igualmente, se requiere acompañar a las víctimas como sociedad, sin juzgar, sin trato diferente por etnia, clase social o pensamientos.

Nos queda mucho para alcanzar la real igualdad entre mujeres y varones. Para conseguirlo se debe seguir luchando por la erradicación de todas las formas de violencia hacia las mujeres, adolescentes y niñas. Esto no significa una guerra entre géneros, nada más ajeno a los ideales masónicos. Se trata que exista justicia, libertad y respeto por los derechos humanos de todos los habitantes del planeta.

Gran Logia Femenina de Chile