


En la década de los 80, la poliomielitis era la principal causa de discapacidad infantil. Hoy, la enfermedad solo está presente en dos países -Afganistán y Pakistán- gracias a que más de 370 millones de niños son vacunados cada año.
Cada 24 de octubre se conmemora el Día Mundial contra la Polio, una fecha que busca visibilizar los esfuerzos internacionales para erradicar esta enfermedad y destacar la importancia de la vacunación como herramienta de prevención. También representa una oportunidad para reconocer el papel fundamental de las madres, padres, cuidadores, personal de salud y voluntarios para que las vacunas contra la polio lleguen a todos los niños y sus comunidades, especialmente a quienes viven en zonas remotas, de difícil acceso o fronterizas.
Hace 35 años, en 1991, se registró en las Américas el último caso de poliomielitis por poliovirus salvaje, y en 1994 la Región fue certificada como libre de polio. Mantener este logro requiere seguir fortaleciendo los programas de inmunización para alcanzar y sostener coberturas altas y homogéneas, reforzar la vigilancia para detectar e investigar oportunamente cualquier caso sospechoso y mantener la preparación para responder con rapidez ante posibles eventos o brotes de poliovirus. Vacunar, detectar y responder son acciones esenciales para mantener a las Américas libres de polio y favorecer el acceso igualitario a la salud.
Las vacunas constituyen una de las políticas públicas más democráticas y nuestro país es considerado un ejemplo mundial por su Programa Nacional de Inmunización.
Sandra Arrese, Corresponsal Logia Venus Geométrica N°52 del Litoral Central.


