
Cada 05 de septiembre conmemoramos el Día Internacional de la Mujer Indígena, una fecha que nos invita a recordar y reconocer la historia, la dignidad, los saberes y el liderazgo de las mujeres de los pueblos originarios.
Esta conmemoración fue establecida en 1983 -durante el Segundo Encuentro de Organizaciones y Movimientos de América, realizado en Tiwanaku, Bolivia- en homenaje a Bartolina Sisa, lideresa aymara que encabezó la resistencia indígena frente a la dominación colonial española. Bartolina Sisa fue ejecutada el 5 de septiembre de 1782 y se convirtió así en símbolo continental de dignidad y lucha.
Su memoria trasciende el tiempo y nos recuerda que las mujeres indígenas son protagonistas centrales de la resistencia y guardianas activas de lenguas, tradiciones, conocimientos y territorios. Ellas sostienen la continuidad cultural de sus pueblos para las nuevas generaciones.
Mujeres indígenas en Chile: memoria viva y presente
La conmemoración cobra plena vigencia en nuestra realidad nacional. Según el Censo de Población y Vivienda 2024 del Instituto Nacional de Estadísticas (INE):
• Presencia poblacional: 2.105.863 personas (11,5% de la población censada) se autoidentifican como pertenecientes a un pueblo indígena u originario.
• Mayoría femenina: 1.092.849 son mujeres, lo que representa el 51,9% de la población indígena censada y el 11,6% del total de mujeres en Chile.
• Pueblos y territorio: Los pueblos con mayor presencia son el mapuche, aymara y diaguita; las regiones con mayor concentración corresponden a Arica y Parinacota, La Araucanía y Aysén.
Estas cifras reflejan una diversidad viva, pero también enormes brechas estructurales. El Censo 2024 registra un promedio de 11,4 años de escolaridad para la población indígena, frente a 12,2 años en la población no indígena, por ejemplo. Reconocer a las mujeres originarias exige visibilizar estas desigualdades, combatir la discriminación y garantizar su participación plena en los ámbitos social, educativo y político.
Mujeres que abren caminos
El presente de Chile se nutre del aporte de destacadas lideresas indígenas:
• Elisa Loncón Antileo: Lingüista y académica mapuche, cuyo rol en la Convención Constitucional abrió un espacio histórico de visibilidad para los pueblos originarios y las mujeres en la esfera pública.
• Lorenza Aillapán: Poeta, artista y cultora mapuche, reconocida por su labor de preservación cultural y su vínculo espiritual con la naturaleza.
• Margarita Vargas López: Representante del pueblo kawésqar, dedicada a la defensa de la memoria, el patrimonio y los derechos territoriales de las comunidades australes.
Sus trayectorias demuestran que el liderazgo de las mujeres indígenas se proyecta en la educación, la creación artística, la gestión comunitaria y la protección ambiental.
Una mirada desde la Masonería Femenina
Para quienes trabajamos bajo los principios de Libertad, Igualdad y Fraternidad, esta conmemoración adquiere un sentido trascendental. La Orden nos llama a ejercer el libre examen, derribar prejuicios y aportar a una sociedad equitativa donde la diversidad cultural sea entendida como riqueza formativa.
Así como la piedra en bruto conserva sus huellas y el trabajo consciente la integra en la obra colectiva, los pueblos conservan en su memoria a quienes abrieron sendas. Honrar esa memoria es construir futuro: escuchar activamente, no hablar en nombre de otros y abrir los espacios necesarios para que las mujeres indígenas sean protagonistas directas de sus propias decisiones.
La sororidad convoca a tender puentes entre realidades diversas para acompañar sus demandas de justicia y autonomía. Este 05 de septiembre honramos el legado de Bartolina Sisa y reconocemos a cada mujer indígena que custodia la memoria de sus ancestros y construye dignidad para las generaciones venideras.
Departamento de Género GLFCH.


