La violencia en las relaciones juveniles es manifiestamente la etapa inicial de la violencia de género estructural. Por eso que es tan relevante la existencia de una ley con la que se busque crear conciencia de este fenómeno que afecta a adolescentes y jóvenes entre quienes las relaciones amorosas debieran ser espacios de cuidado y crecimiento.
Puntos Clave
Prevalencia de la violencia: datos indican que 1 de cada 3 mujeres en Chile ha experimentado violencia psicológica, física o sexual. En el grupo de 15 a 29 años, el 20.3% reportó haber sufrido violencia en el último año.
Violencia digital y control: el 28% de las jóvenes afirma que sus parejas controlan sus actividades y 63% ha tenido discusiones por celos.
Justificación de la agresión: un preocupante porcentaje de jóvenes justifica la violencia bajo ciertos contextos, especialmente en zonas rurales.
Femicidios: en 2025, se registraron 40 femicidios consumados, 283 femicidios frustrados y 58 femicidios tentados, muchos en relaciones sin convivencia, demostrando que la falta de un vínculo legal no disminuye el riesgo.
Pilares para el Cambio
Identificación de alertas tempranas: reconocer señales como el control del celular, aislamiento de redes de apoyo, y desvalorización personal, que pueden escalar a violencia física.
Establecimiento de límites y autonomía: promover relaciones saludables donde las mujeres mantengan su autonomía y privacidad sin temor a represalias.
Educación en consentimiento: subrayar que el consentimiento es reversible y específico, y promover la educación sexual integral para combatir la coacción en las relaciones.
Es crucial aumentar la conciencia para desmitificar el «amor idealizado» y enseñar sobre el respeto y la autonomía como pasos clave para evitar la violencia en el pololeo. En la Masonería Femenina, el apoyo se estructura a través de la enseñanza y la sororidad difundiendo el «conocimiento» como una herramienta para identificar el control como un problema social. Al guiar a las jóvenes a moldear su propia «piedra en bruto», se impulsa una autoestima cimentada en la integridad y la independencia.
Esto permite la creación de relaciones de pareja que se analizan constantemente con el estándar de la equidad, convirtiendo a cada querida hermana en un refugio de protección y empoderamiento para las mujeres. La sociedad debe unirse para promover relaciones sanas y seguras entre los jóvenes.
Escrito por Alejandra Paredes Amigo, Logia Lalen Kuzë Nº35 de Talca.
Departamento de Género GLFCH.


