Solsticio de Verano: Reconectar con la Naturaleza

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Solsticio de Verano

La palabra solsticio proviene del latín solstitium, que significa “Sol quieto” o “Sol detenido”. Simbólicamente, es un instante en que el tiempo parece suspenderse, como si el astro rey se detuviera para recordar a la humanidad su profunda relación con la naturaleza. Desde tiempos ancestrales, los pueblos originarios han celebrado este momento sagrado, reconociendo su valor espiritual y cósmico.

Esta sabiduría ancestral, resguardada y transmitida por la Masonería, nos enseña que el Sol es Luz: símbolo de la sabiduría que ilumina el camino del perfeccionamiento, no solo individual, sino también colectivo.

Las fiestas solsticiales son un momento simbólico en que las masonas y masones reflexionamos en nuestro interior para ver con mayor claridad los aprendizajes que nos entregan los ciclos de la vida y de la naturaleza, claridad que nos conecta con nuestro ser, nuestras emociones y nuestro estado de conciencia.

Pero el agitado ritmo de vida que llevamos en las ciudades nos lleva al desequilibrio de nuestra naturaleza como persona, descuidamos nuestra salud física y emocional, la alimentación, el ejercicio, la meditación y vamos perdiendo el real sentido de una vida plena, sana e integral. 

En este solsticio de verano, reflexionemos juntas sobre la tierra fértil que nos entrega el regalo de los frutos, una nueva oportunidad del ciclo infinito de la vida y la muerte, para renacer a un nuevo estado de conciencia, conectadas con nuestras emociones y  escuchar nuestro cuerpo en búsqueda del equilibrio y la buena salud.  

Escrito por Lorena Araya Torres, Logia Acacia Nº2 de Santiago.